Usted es un hombre feliz…

“Mientras más sepas más infeliz serás”.
Esta frase y otras similares me las han venido repitiendo mucho últimamente, y de alguna manera yo misma me he creado esta idea con el paso de los años.
Allí están esos hombres y mujeres que se han entregado a la búsqueda de la verdad, del conocimiento, de lo que es correcto, de lo que es real. Los que han encontrado algo, han pasado a la historia, se han vuelto inmortales y sus verdades descubiertas, o al menos sus nombres serán recordados por otros hombres como ellos o por fanfarrones que se contentan con que alguien haya hecho lo que ellos nunca harán. Eso, después de que su cuerpo cumplió con su ciclo y su existencia física desapareció de este mundo. Pero en vida… ¿cómo fueron sus vidas? Fracaso, tras fracaso, frustración, miseria, enfermedad, rechazo; esas son constantes en la mayoría de sus biografías. ¿Alguno de ellos pudo en realidad ser feliz? La felicidad es subjetiva, creo, pero aún así esas personas que se consideran felices no dejan de mirar con lástima, incluso hasta con odio, a estas personas.

A veces es un alivio alejarse de todo. Aislarse a uno mismo y no enterarse de nada. No hay problemas, no hay sufrimiento. ¡Qué existencia tan placentera! En este mundo donde hay que ser un inocente o un imbecil para sentirse gozoso, los que quieren saber no pueden ser más que desdichados.

-“Si sabes demasiado podrías morir pronto”

-“Prefiero morir pronto a vivir una larga vida de ignorancia”

No es arrepentimiento, pero a veces el peso de palabras como esas es demasiado. Te dicen que tú eliges ser de esa manera, que fue tu decisión salir de esa burbuja de felicidad para enfrentarte al abismo que hay afuera y que no puedes quejarte de ello, pero no te lo dicen con comprensión, te miran por encima del hombro mientras lo dicen, con desprecio, como un “Tu cometiste el crimen, ahora debes recibir el castigo”, como si de verdad fueras un criminal. Pobre de aquél que cuestione algo. Ha estado condenado desde el principio de los tiempos, por aquél ser llamado Dios y después por todos los que se dicen sus hijos. Por aquellos hambrientos de poder y por los que quieren una vida indolora.

Tal vez sea mejor ser uno de esos hombres cuya visión no va más allá de sí mismo, allí donde los problemas aparecen de vez en cuando, pero cuando aparecen son capaces de ocupar su cabeza por el resto de su vida. Qué ocio hacer de los problemas de los demás tus propios problemas… No hay sentido en eso ¿o sí?

Pero bueno, al final, tu eliges ser así.

Anuncios
  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: