Indirectamente…

Es curioso como de pronto te pierdes pensando cosas… recordando cosas.

Ah~… aquella vez. Aquella última vez.

Esa era la misma estación de siempre, el lugar de siempre. Ahí nos quedábamos hablando de tonterías aún si estorbábamos a la gente que llegaba. A veces pasaba hasta más de media hora y seguíamos allí.

No recuerdo lo que ocurrió esa vez. Sólo sé que me despedí de tí con un beso.
-“¿Cuándo nos veremos otra vez?”

Pronto.
Y sonreíste de una forma peculiar, una de las tantas que tienes.

Ja, ja, ja, “pronto”.

Eran vacaciones así que sabía que ese pronto no sería “mañana”, ni “pasado mañana”, pero no pensé que sería nunca.

Me pregunto cómo hubiera sido si aquella vez nos hubieramos visto. Me dejaste un mensaje serio diciendo “Veámonos” en tal lugar, la verdad es que siempre escribes de manera seria, por eso no me gustaba hablar así contigo, así que no pude hacer más que sentirme feliz e ir al lugar acordado.

Los trenes llegaban y la gente bajaba de ellos. Yo miraba de un lado a otro. Me levante un par de veces a revisar los alrededores y no dejaba de ver el reloj. Una, dos horas… suficiente. No pude evitar llorar… pero ya sabes que lloro por todo.

Lo más pronto que pude te pregunté que había sucedido. “Cosas extrañas suceden” es lo que recuerdo… ja, ja, sí, “cosas extrañas suceden” me estuve repitiendo todo ese día, después de que me dijeras una de aquellas frases que al momento de ser dichas parece que traen desgracias. Por supuesto ya sabía la continuación, pero aún así esperé a que continuaras. Si hubiera estado frente a ti, seguro hubiera llorado… por una parte me alegro de que fuera como fué.

¿Lloré? Obviamente lo hice, después de todo lloro muy fácilmente.

Por una parte agradezco que fuera como fué. No fuiste tan cruel como para hacerlo en esos días en que teníamos que vernos a diario. Eso seguro me hubiera dejado muy mal. Mucho peor.

¿Sabes? Ese fue el peor año que recuerdo de toda mi vida. Tú estabas allí. Creo que pudiste ver lo peor de mí… creo que te hice pasar por lo peor de mí. En serio lo lamento.

Pero también me pregunto si tan mal lo hice… ¿ni siquiera pudiste hablar conmigo? En serio…
Me pregunto qué rayos piensas de mí ahora, ¿siquiera lo haces? Cuando me ves… ¿qué ves? Yo veo como sonries, como me hablas con esa alegre expresión, ni siquiera puedo ponerme triste por eso… es como volver a aquellos días en los que recién te conocía, pero en estos tú te vas solo y yo me quedo mirando.

Después de eso los días pasaron y yo lloraba con menos frecuencia, pero aún lo hacía y aún hay días en que lo hago, como este.

¿Sabes? El lobo de obsidiana se quitó su coraza en ese tiempo y me ha acompañado hasta ahora. No tengo ni la menor idea de a dónde vamos, pero creo que estamos avanzando. Creo que he aprendido un par de cosas de él y él dice que aprende de mí. Quién lo diría…

Por una parte siento que esto me ayudó. Llegué a pensar que si hubiera seguido todo igual, hubiera sido exactamente eso, todo igual… y tal vez ni siquiera querrías sonreirme ahora.

No, no me conformo con el resultado, pero…

Ahh~, sigo enamorada de ti ¿sabes? Boheee~

Cada que lo pienso no puedo evitar sonreir de una manera tan tonta.

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  1. #1 por Aruheri el enero 10, 2011 - 12:01 pm

    D: ;_________________________________________________________________;
    *entra en estado depresivo*

  2. #2 por Andrea el marzo 6, 2011 - 5:29 pm

    puff…horror total …

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