The greatest thing you’ll ever learn…

Hubo un muchacho,
un encantado, y muy extraño muchacho.
Ellos dijeron que vagó muy lejos
por tierra y por mar.

Un poco tímido
y de ojos tristes
pero muy sabio
era él.

Y entonces un día,
un mágico día en que se cruzó en mi camino,
mientras hablábamos de muchas cosas,
de tontos y reyes,
Esto me dijo

“La cosa más grande
que aprenderás
es tan sólo a amar
y ser amado.”

Esta es Nature boy de David Bowie… aunque en realidad la escuché en la película “Moulin Rouge” y me gusta más la que sale ahí. Me he traumado con esta cancioncilla… y la película es genial, no me traumé con ella, pero me gusta.

En algún lugar, tal vez no de un gran país… pero sí en algún lugar, existía un criatura. Era difícil asegurar si era humana, animal, vegetal o cualquier otra cosa. Tal vez sólo era una máquina con forma humana pero con ciertos rasgos animales también, creada por alguna mente bizarra suelta.

Esta pequeña criatura vivía casi completamente aislada en una burbuja suspendida en el cielo. Desde allí, su única compañia eran dos seres, que estaban a una distancia considerable de ella, pero a la vez eran los únicos que estaban con ella.

Desde su burbuja no hacía más que observar lo que había abajo. No se movía mucho, parecía un ser inanimado, tal vez encantado… sí, encantando, pero por los demonios de la apatía y la desidia. Miraba por horas, de vez en cuando parpadeaba y su respiración era poco notoria.

¿Qué era lo que observaba?

Esto y lo otro, la forma en que el tiempo corría, en que las plantas bailaban con el viento y las personas que iban y venían… eran tan interesantes.

Un día fijó su mirada en los amplios jardines alrededor de un castillo, una maravillosa construcción que atrajo su atención también, además de las personas que en él habitaban. Tal vez no era el lugar más hermoso del planeta, pero la pequeña criatura se interesó mucho en él. Había allí algo que simplemente no podía ignorar.

Un día vio a una chica en esos jardines, no era la más bonita que había visto, pero era diferente. Tenía una gracia sin igual y una hermosa cabellera realmente larga… tal vez eso era lo que llamaba la atención… o tal vez la gran sonrisa de su rostro. Quién lo sabe…

Un día, mientras la pequeña criatura dormía y soñaba con lo que había observado días antes, su burbuja se rompió, y esta cayó en medio de un bosque. Un enorme, oscuro y lúgubre bosque.

Estándo allí, sin duda sintió miedo, y sin saber qué hacer, comenzó a deambular por ahí, con la esperanza de encontrar algo. Mientras más caminaba, más tenebroso se hacía el bosque y de pronto se dio cuenta de que no estaba sola. Había alguien que la estaba siguiendo de cerca, así que la criatura sin pensarlo dos veces comenzó a correr a ningún lugar en especial, tratando de huir hasta que de los arbustos salió un cosa.

Esa “cosa” era una persona, o al menos eso parecía.

La pequeña criatura había caido al suelo por la sorpresa y se quedó ahí, viendo como la “cosa” la observaba. Esa “cosa” comenzó a rodearla y mirarla detenidamente hasta que finalmente dijo:

-Un gato… pensé que serías algo más interesante…

La pequeña criatura pasó de tener miedo a sentir indignación:

-¿A quién le llamas gato? tú, cosa extraña…

-¿Extraño? ¿yo? Se nota que no te has visto en un espejo…

La pequeña criatura se levantó del suelo y comenzó a caminar alejándose de aquella cosa. Pero aquella cosa comenzó a seguirla de nuevo… así que la criaturilla comenzó a correr para alejarse, y la cosa también corrió, como si estuviera cazando una presa.

La pequeña criatura corrió todo lo que pudo, aunque no fue mucho pues moverse no era lo suyo, pero antes de que la cosa la alcanzara, se topó con otra persona.

Ésta era grande y de apariencia un tanto extraña, y sus ojos, eran aterradores… la criatura esta ya no sabía qué hacer, estaba acorralada entre “dos cosas aterradoras”.

-¿Qué te ocurre? le preguntó la nueva aparición.

La criatura no respondió al ver que la cosa que la seguía había llegado. Entonces el de la mirada aterradora se puso frente a ella como protegiéndola:

-Con que eras tú… molestando a los demás, como siempre.

-Ese gato dijo que yo era extraño.

-Y lo eres… aún así no tienes derecho a asustar a los demás.

-Soy un mounstro, puedo molestar a quien yo quiera. Y diciendo esto la cosa esa tomó la forma de un lobo.

Entonces el tipo de los ojos aterradores, se volvió a la pequeña criatura y la miró detenidamente…

-No te preocupes, ese sujeto no te hará nada.

La pequeña criatura se sintió un poco aliviada, pero esos tipos seguían siendo extraños… aunque tenía la sensación de haber visto antes al tipo que se volvió lobo.

Después de un rato, al ver que no había nada que hacer en el bosque, comenzaron a caminar los tres juntos y a conocerse un poco. El primer chico extraño era mitad lobo, y el de la mirada aterradora era un guerrero. Ellos se habían conocido tiempo atrás… de igual manera, el lobo había molestado al guerrero, pero terminaron haciéndose amigos. Ninguno de ellos parecía ser malo, así que la criatura, a la que comenzaron a llamar simplemente “gato”, se sintió cómoda con ellos.

Caminaron bastante hasta que salieron del bosque y llegaron a un inmenso y hermoso jardín, el jardín que rodeaba el castillo. El gato se sintió muy feliz de estar justo ahí, en el lugar que tanto le gustaba observar, mientras que el lobo parecía buscar algo. De pronto, apareció aquella chica de la cabellera muy larga y de la gran sonrisa, y el lobo saltó a los arbustos como si se hubiera asustado.

La chica vio al pequeño gato y corrió a abrazarlo, y a tratarlo como una mascota… cosa que indigno más a la pequeña criatura, pero antes de que hiciera o dijera cualquier cosa, el guerrero se hacercó y dijo:

-Su majestad, será mejor que la suelte de inmediato, es un poco… irritable.

-Oh… está bien, ¡pero es tan suave! y es tan… ¡como un gato! dijo la chica.

-¿Majestad? ¿”como un gato” has dicho? Preguntó la criatura.

-Sí, porque no eres un gato, ¿verdad?

-Ella es la hija menor del rey que gobierna en este castillo. Dijo el guerrero…

-Así es… por cierto, ¿no está contigo aquel lobo? preguntó animada la princesa.

-Claro, está en ese arbusto.

-¡¡¡Maldito, calla!!! gritó el lobo que estaba escondido detrás de un arbusto.

-Extraño… dijo el gato.

Entonces el lobo salió del arbusto y mordió al gato. Entonces el gato comenzó a golpear al lobo con todas sus fuerzas. Y entonces el guerrero golpeó también al lobo para que soltara al gato.

-¡Oye! dijo molesto el lobo.

-Vuelves a morderla y te irá mal… dijo el guerrero, mientras cargaba al gato (que era ciertamente pequeña -porque era “ella”- y no le costaba ningún esfuerzo cargarla).

-Eh… ¿me bajas? dijo el gato.

-¡Ah si! exclamó el guerrero y la bajó.

A todo esto la princesa no hacía más que reirse. Y así pasaron toda la tarde, haciendo y diciendo tonterias que hacían feliz a la princesa, y a todos en realidad. El lobo parecía estar feliz también, el guerrero reía y no se veía aterrador y el gato… el gato sintió algo que no había sentido antes. Qué habrá sido…
Quiero esa cosas del Requiem et reminiscence T_T.

5 comentarios para “The greatest thing you’ll ever learn…”

  1. chibiaiko Dice:

    Extraña historia… pero me gustó… de cierta forma he sentido lo que siente el gato… al inicio, cuando estaba en la burbuja, no se por qué se me ha venido el manga de “Clover” a la mente…

    Creo que todos estamos en una burbuja al iniciar nuestra vida, pero algún momento tenemos que salir…

    Me gustó la niña… y el guerrero… y el lobo… y el gato… (: pero no era un gato… era una… criatura extraña..

    La pelicula que viste es muy buena, hace mucho que no la veo… siento no haber pasado antes ;_; pero la escuela de la mañana y la de la tarde no me dejan, apenas y se me ve por msn, y cuando entro es con restricciones ;_; quiero mis vacaciones de vuelta!!…

    Cuidate Moko-chan, y gomen de nuevo ;_;

  2. aruheri Dice:

    mokoooo (L)
    el gato eras tú (L)

  3. chibiaiko Dice:

    Moko-chan… where are youuuuuuuu??…


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