A menudo se dice que el vocalista es el rostro de la banda. Al convertirme en vocalista, comprendí el significado de esto por primera vez. Por supuesto, la razón no es que el vocalista sea guapo. Como primera línea de defensa del grupo, es quien envía las ideas y pensamientos de la banda al público. Creo que eso es lo que significa ser el “rostro”.
Al ser el vocalista, desear ser capaz de enviar mis pensamientos hacia el corazón de la gente era toda una odisea. Me estaba aproximando a un momento muy delicado de mi vida. Fue, probablemente, por aquella época cuando empecé a tomarme la música realmente en serio.Podría haber llevado una vida de lujo y materialismo en la industria del entretenimiento, pero la industria deja una marca, y comencé a pensar que aquel no era un trabajo productivo para mí.
La forma de la música permanecía. Poder transformar lo que hacía en una forma definida era genial. Cada vez lo sentía con más fuerza.
Cierta persona me dijo algo una vez, por lo que le debo el haberme dado una nueva vida. Me dijo esto cuando yo era un niño y había oído algo que me había herido:
-Seguro que tiene su sentido. Sin embargo, ¿no deberías darle a esto una forma tangible y así dejar tu huella?
De todo lo que tenía, lo único a lo que podía darle una forma tangible era la música. Con la música, podía dar forma a mis ideas.
Quería conocer el sentido de mi existencia. No me importaba lo que los demás fueran capaces de hacer. Yo siempre estaba buscando aquello que sólo yo no podía hacer.
Con la música, quería alcanzar un mundo donde poder expresarme.
Cuando esta idea se consolidó, empecé a pensar si, como vocalista, podría ir en solitario.
Puede que fuera una gran oportunidad. Sin embargo, me había prometido a mí mismo ver primero cómo era estar en un grupo, y quería la experiencia de estar en uno. Sentí que aún no debía iniciar nada en solitario.
Por aquel entonces, a través de un amigo, me presentaron a Mana (el líder de Malice Mizer, que estaban entonces en pausa). La persona que nos presentó dijo: “Los miembros del grupo son unos personajes bastante interesantes.” Los vi en la portada de su CD y también me parecieron interesantes. Así que me pareció una buena idea conocerlos.
Conduje de Kyoto hasta Tokio y me encontré con Mana en Ikebukuro.
La primera vez que vi a Mana, me sentí atraído hacia él. Lo envolvía la atmósfera de la industria del espectáculo, y tenía exactamente el aspecto que me esperaba. Llevaba el pelo largo y recogido a la espalda.
Debido a la cultura de Tokio, donde la gente no tenía coches propios, cuando alguien me veía al volante de mi deportivo y vestido con traje de chaqueta, normalmente me preguntaban: “¿Para qué compañía trabajas?” Pensé que Mana, siendo una persona extremadamente desconfiada, me preguntaría lo mismo.
Pero, en lugar de eso, dijo:
-No pareces músico –ciertamente, en ese momento debía parecer un gigoló o un yakuza.
Sin embargo, Mana, siendo Mana, iba vestido con un femenino estilo gótico. Llevaba pantalones largos y sandalias de tacón alto que parecían zuecos de madera. Su rostro iba cubierto por un ancho sombrero y gafas de sol…
Me sentí atraído hacia él. Si nos poníais a los dos juntos, habría sido un contraste tremendo.
En realidad no hablamos mucho. Recuerdo que casi todo lo hablé con el amigo de Mana, que venía con nosotros.
Después, fuimos a casa de Kozi (el guitarrista) y, cuando Kozi y yo nos vimos, también me sentí atraído hacia él. Tenía el pelo rojo y se estaba dejando barba. Los tres éramos diferentes. Nuestra conversación no fue a ninguna parte.
Lo que rompió el silencio fueron las palabras de Kozi.
-¿Hay algún sitio en Tokio al que te gustaría ir?
En aquellos días, cuando tenía un problema, intentaba acercarme a la sede del “Aum Supreme Truth” en Aoyama.
A pesar de que era medianoche, hacía un montón de periodistas en la calle.
-¿Qué estáis planeando?
-No lo sabemos.
-¿Os vais a quedar en Tokio?
-No lo sabemos.
De algún modo, a las 2 de la mañana, los tres estábamos de pie frente a la Sede del “Aoyama Aum Cult”, mirando la marea de periodistas con cierto alivio.
Después de eso, fuimos a la casa de Mana y comenzamos a hablar del grupo.
-¿Qué instrumentos tocas?
-En general, todos.
Entonces me puse a tocar el teclado y a cantar.
También expresé mi opinión acerca de las canciones de Malice Mizer. No me disgustaba el mundo gótico que Mana quería crear.
Sin embargo, las cosas que existen solo por el propósito de ser vistas, al final acaban perdiendo su brillo dorado. No puedes decir “estoy haciendo esto de forma gótica”. Si no puedes mezclar sustancia con la Europa Medieval y colocarlo en el centro de algo, no sirve de nada.
Hablamos de esto durante tres días. A lo largo de ese tiempo, pensé que los miembros de Malice Mizer eran gente muy divertida. Hablando en términos de habilidad musical, no estaban muy avanzados.
No obstante, eran divertidos. Eso me llegó. Decidí unirme a Malice Mizer.
Lo dejé todo y me trasladé a Tokio: mis trabajos como relaciones públicas y crupier, y el considerable sueldo que ganaba con ellos.
En cuanto a mi novia, aunque no estábamos casados, no pensé que fuéramos a romper porque me trasladara a Tokio.
Por supuesto, hablamos de irnos a Tokio juntos. Pero allí no tendríamos ningún tipo de ingresos. Me costó convencerla para que aceptara.
Si yo no hubiera creído que llevarla conmigo era una buena idea, habríamos roto. Hablamos sobre eso.
No quedaba nada que me retuviera allí.
Desde luego, hubo gente que dijo: “deja el trabajo porque cree que es demasiado bueno para nosotros.” Ya que había tomado una decisión al respecto, si había alguien que se opusiera a mí en esto, lo único que hacía era dejar de relacionarme con esa persona.
Si seguía aferrándome a algo, no tendría más remedio que regresar. Para tener una razón para volver a Kyoto, necesitaba una excusa.
Odiaba tener una ruta de escape. Eso niega totalmente el éxito.
Confiaba en que triunfaría. No había razón para colocar salvaguardas sobre los que caer.
Mi objetivo era Asia. No Tokio. Ni Japón.
Iba en serio. ¡Si podía darle forma al mundo que tenía en mente, podría conquistar Asia! Lo que estaba ante mis ojos, por supuesto, era el mundo.
Adoro la música Europea. Sin embargo, el campo de mi propia música y la música que me gusta son diferentes. Las palabras también son diferentes. Las razas de las personas son igualmente diferentes. Yo soy asiático. Siendo Asiático y conquistar Asia es una puerta abierta al mundo. ¡En Malice Mizer podría conseguirlo!
Esa es la verdad. Después de eso, esta idea afectó a todo mi comportamiento. A partir de ahí, comencé a vivir.







Febrero 2, 2008 a las 5:42 pm
esperare a la seccion de sexo y mujeres jajaa xD
Febrero 2, 2008 a las 5:46 pm
Si..es de las mas interesantes XDD, ya casi~(?)
Febrero 2, 2008 a las 6:11 pm
cuando dice lo de hyde ajajaja xD
Abril 13, 2009 a las 7:08 pm
o.o ia nu puedo despegarme de la pc XD! ahaha mana lo atrajo o.o xD! y tenia novia y nu la menciona o.o xD
k mala onda el terminar con el solo xk se iva a ir u.u o eso entendi i0 me uviera ido con el aunk si ella lo keria ps.. eso no era d importancia u.u