Aquello fue un shock. Hace falta mucha fuerza y entusiasmo para tocar la batería. ¡¿Realmente había un instrumento tan violento?!
Me sentí atraído y comencé a pensar que me gustaría intentarlo y aprender a tocar también la batería.
Como tenía una buena relación el senpai de mi senpai, decidí preguntarle a él.
-¿En qué año empezó para ser tan bueno? –pregunté.
Él dijo:
-Sólo lleva tocando un año. Hay dos tíos en este instituto que son mejores que él.
Me quedé atónito al pensar que sólo hacía falta un año para ser tan bueno.
Conseguí que alguien que iba al mismo instituto que mi senpai me enseñara a tocar la batería, y era mucho mejor que mi senpai y a un nivel completamente diferente. Aquellos días me los pasé absolutamente inmerso en la batería. No hacía nada salvo tocar.
La batería era un instrumento indispensable en cualquier grupo. Batería, guitarra, bajo… era la primera vez que me sentía tocado por esos instrumentos que componían una banda.
Sin embargo, no tenía ni idea de lo que era una banda. Sólo me había enamorado de la batería.
Y también, en esa época, no me parecía que la idea de una banda fuera tan interesante.
Como el senpai que me enseñaba a tocar estaba en uno de los últimos cursos, se graduó un año después de que yo entrara en el instituto. Después de eso, empecé a tocar por mí mismo. Pero sin mi profesor, mi motivación comenzó a decaer.
Empecé a buscar la motivación en otras cosas. En ello estaba, cuando me percaté, por vez primera, de que había algo llamado “estudio”.
Allí había una batería muy usada. Mientras aprendía a tocar allí, conocí a unos chicos que tocaban la guitarra.
Comenzaron a tocar en el estudio que había junto al mío.
-Ah, ¿así que eso es una banda?
La música que escuché saliendo del estudio de al lado era realmente espantosa y terrible.
Aunque me pareció horrible, yo había aprendido a tocar desde niño a través de una completa programación musical. Sin embargo, aquellos chicos que tocaban en el grupo de la habitación de al lado eran, en su mayoría, chicos que habían comenzado a aprender a tocar cuando estaban en el colegio o el instituto. No habían tenido a nadie que les enseñara, así que habían aprendido por su cuenta. Francamente, eran malísimos. En serio.
-¿Qué demonios están haciendo? ¿En serio una banda consiste en semejante panda de chapuceros?
A mis 16 o 17 años, consideré que la gente que se metía en una banda era realmente estúpida.






